No es momento de mirar atrás, sino que el hombre debe frenar el perjudicial paso de sus pies sobre la superficie terrestre. Los bosques quemados o cortados, los ríos y embalses secos, lo que comemos todo artificial, los carburantes contaminando el medio ambiente, el deshielo de los polos.
La movilidad social está expandiendo enfermedades ya erradicadas y conlleva en su seno virus que atacan la humanidad con fiereza.
Creo que debemos reflexionar sobre estas cuestiones que los humanos hemos permitido con las ansias de dominar y subyugar la naturaleza a nuestro antojo.