Relatos cortos
INTELIGENCIA EMOCIONAL
Llamamos inteligencia emocional a la capacidad para reconocer, comprender y regular nuestras emociones y las de los demás. ”La inteligencia emocional es el resultado de la adaptación biológica y de la interacción con el medio ambiente”, Piagel, J.
La Psicología es una ciencia bastante reciente. El psicólogo Thorndike en 1920 creo un concepto similar al de inteligencia emocional, lo llamó “inteligencia social”.
Aunque fueron Peter Salovery y Jhon D. Mayor los que, en 1990, acuñaron la expresión “inteligencia emocional”, para unir cualidades como la comprensión de los propios sentimientos y de los de otras personas y el control de la emoción con el fin de intensificar la vida.
No obstante, fue Daniel Goleman en 1995, el que sentó las bases de la “inteligencia emocional” en su libro del mismo nombre, Editorial Kairós, Barcelona, edición española,1996. Goleman afirma que el éxito de una persona en la vida solo depende de su coeficiente intelectual en un veinte por ciento. Asimismo describe dos conceptos básicos de la inteligencia emocional:
- La inteligencia intrapersonal, que es el autoconocimiento, la gestión emocional y la capacidad de automotivación; esto permite que las cosas negativas se aparten de nuestro camino, enfocando nuestra mente a lo que nos hace más felices.
-La inteligencia interpersonal, es la capacidad de conocer a las personas con las que nos relacionamos cada día. Mediante ella adquirimos habilidades sociales como la asertividad, la empatía para comprender las emociones de las otras personas y ayudarlas a gestionarlas.
Las características principales de la inteligencia emocional son diez:
1.- Control emocional: comprender y controlar nuestros propios sentimientos y administrar nuestro humor.
2.- La autoestima: querernos a pesar de todo.
3.- La gestión del estrés: gestionar los momentos de estrés.
4.- Las habilidades sociales: ser capaz de empatizar y relacionarse.
5.- El control de la impulsividad: dominar los impulsos.
6.- El equilibrio: mantener el equilibrio ante situaciones vitales.
7.- Las habilidades de comunicación: comunicar con eficacia.
8.- La administración de los propios fines y objetivos: fijarnos objetivos realistas en todos los escenarios de nuestra vida.
9.- La automotivación: motivarnos para lograr metas.
10.- La actitud positiva: mantener una actitud positiva y realista incluso en los momentos difíciles.
Conclusión: los individuos con un alto nivel de inteligencia emocional tienen más éxito en la vida, son más felices y aprovechan mejor las oportunidades. No podemos controlar lo que sentimos, pero si aprender a gestionar esas emociones que nos nacen de nuestro ser.
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- GRITO DE ESPERANZA –
Cuando no ves la luz
Cuando no ves la salida
Cuando apenas oyes latir tu corazón
Cuando tus ganas de seguir se desvanecen
Cuando sientes el frio del dolor en tus entrañas
Donde tu dignidad naufraga entre mareas
Donde no puedes gritar tus sentimientos al viento
Donde reprimes el amor y abrazas el dolor
Donde el ocaso se licua entre tus dedos
Donde solo vales lo que tienes
Si crees que no puedes mas, que vas a acabar, busca en lo más recóndito de tu alma y verás una pequeña luz que brilla, eres tú, es tu ser, tu alma, tu inmensidad; solo tienes que pedir ayuda.
Alguien escuchará tu súplica, tu plegaria, tu necesidad.
Alguien acunará tu corazón y sanará tu alma.
Alguien que te instruya en el saber del querer.
Alguien que te muestre el camino hacia la esperanza, esa esperanza que tanto bien te hace, ese rayo que anhelas con fuerza, con razón y con tesón; sin decaer nunca tras la encrucijada de un camino hostil hacia ti misma, hacia tu autoestima, hacia tu fontana, hacia tu alma, hacia tu esperanza.
La confianza en la persona que presta ayuda es primordial para establecer un lazo de afecto. La compasión es otra de las variables que tiene mayor peso, pero también el creer en el ser humano, en sus sentimientos, en su razón, en su necesidad de creer. La justicia juega un papel muy decisivo, lo que es justo y que no lo es, la igualdad es otro hándicap que se
debe cumplir y no es así. Instruir en un oficio y educar es una de las facetas más relevantes en el día a día de las reclusas.
La visitadora se preocupa en gran medida por las más débiles, puesto que necesitan más ayuda para salir del agujero negro en que se hayan.
Moraleja:
“Deja que la esperanza te lleve hasta el infinito sublime para que la luz de una sonrisa ilumine tu vida, tu ser, tu universo”
Enhorabuena Juan Mª, la película estuvo genial; muestra la denigrante humanidad de algunos y la ínfima humanidad de otros. La importancia de la beneficencia de los más pudientes frente a las carencias básicas de las reclusas. He dejado fluir mis sentimientos, he sentido en mi corazón el dolor extremo del desamparo y el infortunio de unas personas que vivían con precariedad, en estado de pobreza, y aún más, con continuas vejaciones y palizas.
Gracias por permitir que exprese mis emociones mediante estas líneas.
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DOLOR DE MADRE:
Hace aproximadamente 260 lunas, en un hospital oscuro e inhóspito de éste, nuestro complejo mundo...
Un 25 de octubre una joven mujer multípara esperaba su segundo hijo. Día terrible y tétrico en el recuerdo, lleno de dolor, rabia e impotencia.
-¡¡Maldita sea!! Esta mujer apenas tiene canal de parto. Deberíamos practicar una cesárea, pero no hay tiempo; el feto comienza a sufrir, sus latidos se ralentizan por momentos -vociferó el doctor con las manos ensangrentadas, después de palpar con sus dedos la cabecita del neonato que pugnaba por salir de aquella oscuridad opresora.
Ya había comenzado el periodo de expulsión; el bebé asomaba tímidamente su cabecita por la estrechez uterina, pidiendo en silencio auxilio para nacer. Su pequeña frente se quebraba por momentos ante la falta de oxígeno y la compresión producida por los músculos uterinos poco dilatados, sobre sus tiernas y débiles fontanelas.
Con bisturí en mano, el médico comenzó a practicar una episiotomía, a la ya agotada mujer; para acelerar la expulsión y evitar desgarros en el periné materno. La parturienta gritaba con desasosiego, el dolor taladraba su cerebro, bien por las contracciones propias del parto, al igual que por la profunda fisura propinada por la hoja helada e hiriente del escalpelo en las entrañas de su piel aterciopelada.
Después de muchos esfuerzos, dolor e incertidumbre se produjo el alumbramiento. El pequeño retoño salió del seno materno envuelto entre mucosas y sangre. No se movía, no tenía tono muscular y su color cianótico, morado y hasta azulado, presagiaba una tragedia inminente.
En la mente de la joven entumecida, contraída y bastante ajada, martillaba solo una frase: “No llora” “Mi niño no llora”. Sus temores ahogaban sus palabras, su miedo oprimía su estómago agonizante.
La matrona asió al neonato entre sus fuertes manos y limpió rápidamente la nariz y boca del pequeño; limpió su cuerpecito ensangrentado con ligereza e inmediatamente después sujetó al bebé por los pies con la cabeza boca abajo. Le propinó varios golpes en el cuerpo aparentemente inerte, aún así, el niño todavía no respiraba. El pánico y tensión de aquel instante fue eterno. De pronto el silencio fue roto por el llanto del bebé reclamando la vida.
-¿Está bien? ¿Mi niño está bien?...-preguntó tímidamente la parturienta con miedo a la respuesta profesional.
-Toma mujer, siente como late su diminuto corazón -dijo la matrona poniendo al recién nacido encima del vientre materno.
El lazo que une a madre e hijo nadie lo puede romper, excepto la muerte.
Los meses fueron pasando y el bebé no respondía demasiado a los estímulos externos. La madre preocupada acudió a varios especialistas, pero nadie la escuchaba; ni médicos, ni familia, ni amigos, ni esposo...Todos ellos coincidían en que aquella madre era un poco neurótica. La mujer disconforme tomó a su bebé en brazos y a hurtadillas visitó con fundado temor a un conocido psiquiatra.
-Tu hijo está enfermo, todavía es pronto para hacer un diagnóstico certero. Pero si te diré, que no es nada bueno -manifestó el doctor a la mujer.
La joven madre, llena de inquietud y pesadumbre, varias horas espero hasta recibir los resultados facultativos.
-”Tu bebé tiene una enfermedad muy grave -dijo el facultativo con delicadeza .-El niño será como un vegetal, sin movimiento ni razón; si le das de comer comerá y sino morirá. Su supervivencia no peligra, pero tu día a día partir de hoy será dificil y penosa.
La mujer quedó petrificada con los ojos perdidos en el espacio y sus manos apretadas una contra la otra, tanto que las articulaciones apenas eran regadas por el torrente sanguíneo. Sentía dolor, temor, incertidumbre e incluso pavor; aunque su sentimiento más profundo era la decepción de saber que ella no se había equivocado y que todas aquellas personas en las que siempre había confiado, ahora quedarían relegadas al olvido y la indiferencia más absoluta.
A partir de ese momento la mujer tomó una decisión que daría un giro vertiginoso a su vida. Nunca jamás escucharía palabras de labios ajenos; no permitiría a nadie decirle que camino debía tomar o como tenía que actuar y más aún, que cielo proyectaba tocar. La valentía se había instaurado en su corazón, el dolor en su alma y la esperanza en su horizonte hasta el día de hoy, en que su pequeño retoño de entonces, cumple 22 años.
El beso de Japón
TODOS CON JAPÓN
“Mirar al cielo, el suelo se desvanece.
Mirar al cielo, la Tierra se estremece.
Mirar al cielo, el corazón enloquece.
Mirar al cielo, la luna se entristece.
Mirar al cielo, el aliento palidece.
Mirar al cielo, mirar al cielo.
El entorno, el suelo y el cuerpo
en un soplo desaparece”.
EL VINO
Soy perla blanca, soy perla negra
Soy gema sana de piel aterciopelada.
Soy estímulo sublime, soy etéreo fluido
Soy la esencia del sutil racimo.
Soy calma, soy luna
Soy susurro de diosa Afrodita.
Soy oro añejo, soy maduro
Soy joven fermento consentido.
Soy tierra, soy agua
Soy aroma de baya azucarada.
Soy humilde acodo, soy de Zeus señorío
Soy hijo de la vid “Sí soy el vino”
“SAN SATURIO”
A los pies de San Saturio
llora una joven doncella
por su honra desgarrada
con violencia ultrajada.
A los pies de San Saturio
pide perdón la muchacha
para las negras almas
que con ella se ensañaron.
A los pies de San Saturio
suplica la joven niña
con su bajo vientre dolorido
y su alma casi ahogada.
A los pies de San Saturio
ya no está la doncella
al fondo del río ha ido
a lavar su cuerpo dolorido
A los pies de San Saturio
una pequeña cruz pusieron
con cuatro claveles blancos
y un lazo encarnado.
A los pies de San Saturio
ríe el espíritu de la niña
mirando como desaparece
su lindo cuerpo con quietud.
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