Semana Santa de devoción y negocio
Ni las nuevas tecnologías ni la globalización han hecho mella en las procesiones de Semana Santa, que por el contrario no dejan de ganar público y se han visto catapultadas en esta era a las categorías de fenómeno de masas y lucrativo negocio. Perdido ya el carácter íntimo de antaño, la semana de pasión gana cada año más peso en su vertiente comercial y de consumo para preocupación de las cofradías, que ven como queda diluido el sentimiento religioso originario.